lunes, 24 de febrero de 2014

NO HABLAR DE LOS PROBLEMAS NO HACE QUE DESAPAREZCAN


Siempre he sido muy resguardada y protectora respecto a mis problemas. No me gusta ir de víctima por la vida, por mucho que otras personas lo puedan pensar. No me gusta llamar la atención de la gente por mis problemas y mis tristezas; si llamo la atención de alguien que sea por mi sonrisa o mis tonterías, o sino simplemente prefiero no llamarla.
Yo, soy de las que les gusta tener un sitio al que poder ir cuando se siente mal, en el que pueda pensar sola y con tranquilidad, ajena a todo lo demás. Pero si que es cierto que, a veces; ni la soledad, ni el desconectar del resto, ni  el llorar son suficientes para desahogarse. A veces las palabras también resultan ser  buen consuelo.Por eso, a veces, sí que soy capaz de abrirme a alguna persona y explotar y soltarle todo lo que me pasa. Pero eso no suele pasar.
Sí, es verdad, no hablar de los problemas no hace que desaparezcan; pero hablar de ellos no siempre significa que sí vayan a desaparecer.




sábado, 15 de febrero de 2014

Prefiero enseñar dientes a sentimientos


+ Oye, ¿tú crees en eso que dicen: "la gente que sonríe o se ríe mucho es la que peor lo pasa"?
- Nunca me lo había planteado, pero supongo que habrá un poco de todo. Quiero decir, igual hay gente a la que le pasa eso, pero también habrá gente que lo haga simplemente porque es feliz, ¿no? ¿Pero por qué lo preguntas?, ¿qué pasa? ,¿tú sí lo crees?
+ La verdad que no lo sé... A mí me pasa. A ver, no digo que yo sea la única persona, o que yo lo esté pasado peor que todo el mundo, porque apuesto lo que sea a que no lo estaré pasando ni la mitad de peor que mucha otra gente en este planeta.
Muchas de las veces que me río, por no decir todas, lo hago porque es lo que me provoca el momento, es decir, porque me sale, no me siento forzada a hacerlo. Aunque también es verdad que me río por muchas tonterías. Pero yo antes no era así. Como todos, he cambiado.
¿Sabes? ,yo creo que me río por nada porque prefiero no llorar por todo, porque así tampoco muestro una faceta deprimente de mí misma, porque no quiero estar triste, o porque prefiero despejar mi mente soltando con una carcajada lo que con palabras no puedo. Es cierto que con lágrimas se puede también soltar mucho; pero una carcajada representa un estado de felicidad mientras que, un llanto, representa uno de tristeza.
Y en gran parte creo también que prefiero reír porque es una manera de refugiar mis sentimientos, suelto aire y abro la boca sin tener que explicar qué me pasa, sin hablar, y a veces, soltar aire relaja más que soltar un discurso de las mil y una razones por las que no te sientes bien.  Una vez oí: "Prefiero enseñar dientes a sentimientos". Y eso es exactamente lo que yo prefiero.


domingo, 2 de febrero de 2014

 YA ES HORA
Son algunas las veces en las que nos da por pensar en nuestro pasado, y preguntarnos si hubiésemos estado en otra situación, ¿qué habríamos hecho? ¿Podríamos haber llegado más lejos? ¿Podríamos haber caído bajo? ¿Habríamos llegado aquí? Pero como ya sabemos todos, el pasado ya está hecho y no se puede cambiar.
Ya es hora de pensar en el futuro os diría, pero es que ¿para qué pensar en un tiempo que no podemos controlar? Es cierto que todos queremos un futuro perfecto; la gran mayoría en mansiones, siendo ricos, con la persona más guapa del mundo, y ya los hijos más opcionales pero si se tienen que sean unos hijos buenos; hay otros que se conformarían con poco.
Pero la verdad es que no vamos a poder controlar ese tiempo, nuestro destino o futuro o por llegar, como queráis llamarlo, será el que tenga que ser, por mucho o poco que nos guste. No vamos a poder cambiarlo. Simplemente llegará e irá pasando como ha estado llegando hasta ahora.
El único tiempo que podemos "controlar" es el presente, y digo "controlar" porque aún así sigue siendo difícil de controlar. Pero si queremos preocuparnos por algún tiempo, que sea el presente, ya es hora de dejar atrás lo que ya ha pasado, y dejar que llegue lo que tenga que llegar.