ME HE DADO CUENTA
Me he dado cuenta de que un corazón dolido no se cura más que con el tiempo, Que las sonrisas jamás podrán ser injustificadas, ni tampoco las lágrimas. Que la compañía de ciertas personas no puede sustituirse con nada ni nadie.Me he dado cuenta de que eso que dicen de: "el que no arriesga no gana" es cierto. Que quien no lucha no persigue ni consigue. Que del sacrificio, por doloroso que sea, siempre se obtiene beneficio.
Pero también me he dado cuenta de que el que te valoren es algo muy difícil de conseguir. Una vez leí "si tú sabes lo que vales, ve y consigue lo que te mereces" y qué razón tenía quien fuera que lo dijera.
También me he dado cuenta de que si algo tiene que acabarse, que así sea, hay que dejarlo ir y no retenerlo, porque es estúpido seguir alargando algo que ya no da más de sí. Nos aferramos a la idea de mantener algo que ya no es, algo que nos hacía felices; pero la felicidad es un estado pasajero, no es un "destino" sino intervalos del viaje, del viaje llamado vida. Así que lo que sea que quieras recuperar, olvídalo, si va a estar en completa inestabilidad no lo alargues, acéptalo y déjalo ir.
Y cómo no voy a darme cuenta de que sin días de mierda no hay noches plenas. Que sin sufrir no se disfruta al dejar de hacerlo.
Que no hay mayores placeres que lograr tus objetivos; ser correspondido; ser valorado; conocer y compartir; ser recompensado; crear tu segunda familia, tus amigos; y muchos otros que ya conoceréis, aunque personalmente añado el viajar.
Que el despertar con el pie izquierdo en mi caso es difícil de arreglar, pero el despertar con el derecho muy difícil de estropear.
Que las sonrisas tontas cuando vas solo por la calle, son uno de los mejores regalos que puedes ofrecer.
Y también me he dado cuenta de que a veces, una mirada puede expresar más que las palabras, que un abrazo de la persona indicada reconforta más que ninguna otra cosa.
El comer helado y mancharte toda la cara, hacer el tonto sin vergüenza alguna, cantar a pleno pulmón tu canción favorita donde sea, y cosas tan simples pueden ser lo que más se disfrute.
Que las palabras pueden ser como balas. Que no hay mayor decepción que el no poder confiar plenamente en quien lo hacías, que te fallen.
Que las palabras pueden ser como balas. Que no hay mayor decepción que el no poder confiar plenamente en quien lo hacías, que te fallen.
Y qué más voy a contaros de lo que ya no os hayáis dado cuenta vosotros.

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