miércoles, 10 de junio de 2015

Joder, que lo entiendo.
Que entiendo que no se pueda, que entiendo que es NO por mucho que quisiera, que entiendo que es NO de verdad. Joder que por mucho que pienses que no, entiendo que ellos no quieren que sea así pero que están determinados, joder. Que les entiendo.
Pero lo que no entiendo es por qué ellos no me entienden a mí. Estoy harta joder, ¿acaso se han parado en algún momento a ponerse en mi lugar? ¿acaso entienden que me duela hacer esto? Pues sí que me duele joder. Sé perfectamente lo que hay, pero ellos no saben lo que hay en mí, que se puede intentar aguantar el máximo pero que hay momentos en los que uno estalla, en los que ni toda tu fuerza moral ni tu cuerpo físicamente aguanta; que ya es demasiado y explota.
Y es que de verdad me duele, me duele el no poder, el que no me entiendan, el aguantar esto, aquello, lo otro y lo de más allá. Estoy simplemente cansada, y de todo. De dar y no recibir, de aguantar y aguantar sin parar, de tener que poner buena cara para que otros se sientan bien, para que no crear mal ambiente, para ayudar a que vaya todo mejor porque los demás no están a gusto. ¿Qué pasa, que yo no importo? ¿que aparento aguantar mejor o qué? ¿que parece que me lo tomo siempre mejor? Pues permíteme decir que no, simplemente me aguanto, aunque parece ser que ellos no lo ven así. Sinceramente no sé ya ni qué pensar, ¿parezco una niña? ¿no era que no querían que parara de serlo? Bueno pues siento decepcionarlos, pero hace ya mucho tiempo que paré de serlo, que lo crean o no es SU problema porque el mío desde luego no.