Ni yo soy perfecta, ni tú tampoco lo eres.
Critícame todo lo que quieras si no te gustan mis defectos, porque como ya se sabe son fallos e imperfecciones que todos tenemos, y que a nadie le gustan. Yo soy consciente de que no todos mis comportamientos son siempre los correctos, y soy la primera que muchas veces al decir algo se arrepiente a la milésima de segundo de haberlo hecho.
Me considero de boca rápida, es decir, pensar algo y decirlo inmediatamente sin ni siquiera meditar sobre las consecuencias. Es cierto que con esto no quiero decir que cada vez que abramos la boca tengamos que parar y pensar qué vamos a decir, no, no siempre, pero a veces sí.
Que muchas veces soy malhablada, y aunque sea difícil de creer, no me gusta. Juzgo mucho a la gente por las apariencias y después cuando las conozco rectifico, y me retracto.
Pero al igual que a veces puedo ser una malhablada otras puedo ser muy correcta.Mientras unas veces suelto lo primero que se me viene a la cabeza otras recapacito y reflexiono mucho sobre lo que quiero decir y sobre cómo lo quiero decir. Unas veces juzgo demasiado rápido, pero otras soy la persona más abierta y simpática del mundo.
Pero como puedo hacer que derrames una lágrima también puedo sacarte una sonrisa en cuanto me lo proponga, y como puedo mentirte una vez puedo confiarte mi mayor secreto otra.
Y lo más importante, te puedo mostrar mil veces que tengo muchos defectos pero te puedo enseñar mil y una que también tengo muchas virtudes.
