"La vida son dos días."
No siempre he sido partidaria de esta frase, pero en el fondo es verdad.
La vida es un tomar o dejar, un intentar o pasar, un querer y no hacer, un hablar o callar, un reír o llorar...
Realmente no nos damos cuenta de la suerte que podemos llegar a tener, "no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos", esta frase hoy en día muy común es totalmente cierta. Y es que es verdad, no somos capaces de apreciar lo que tenemos.Por mínimo que sea, hasta que no dejamos de tenerlo no nos damos cuenta de lo que lo valorábamos.
He de reconocer que yo soy muy caprichosa y hasta que aprendí 'la lección' del todo me costó lo mío.Pero, como todos sabemos "mejor tarde que nunca".
Por eso me remito al principio, "la vida son dos días" y hay que disfrutarlos al máximo apreciando todo aquello cuanto nos ocurre, desde lo más triste hasta lo más alegre, desde lo molesto a lo favorable; y desde lo increíblemente horrible a lo increíblemente genial.
Como cuando escuchas una canción y piensas los instantes que viviste mientras la escuchabas y recreas una especie de película con lo vivido cada una de las veces que la has oído; y ahí te das cuenta de lo mucho que significaron para ti, y lo que darías por volver a repetirlos. Es cuando te reconcomen la melancolía y la nostalgia por dentro, cuando te das cuenta de lo importante que es disfrutar de todos los momentos de tu vida.
