sábado, 2 de mayo de 2015

HECHO.

Me pasaré toda mi vida preguntándome qué hice mal, o qué no hice para perderte, para que te fueras, para que me dejaras así, injustificadamente. Aunque en realidad no sé si ese del que hablo eres realmente tú o la imagen que transmitías, la imagen que me transmitías. Sé que ese de que hablo me hizo sentir increíblemente bien; y no una sola vez, me pudo sacar las sonrisas más disfrutadas de mi vida, pero como ya supondréis también me lo hizo pasar mal, por sus no contestar, sus falsas promesas, etc. En resumen, por lo de siempre o lo más común. 
Pero en realidad, todo es mi culpa por creerte, por esperarte de una manera, por pensar "que eres diferente", por verte como la mejor versión de lo que quería supongo. 
Pero bueno, que a estas alturas ya me da igual. ¿Que si me importas? Sí. ¿Tanto como antes? No, o al menos no de la misma manera, y dudo que vuelva a ser igual por lo que veo. Así que, se acabó, no te debo nada ni quiero hacerlo, puedes estar tranquilo, ya está, no hay más, ¿es lo que querías no? Pues por fin tenemos algo en común, el fin,y por eso te digo: Adiós.